Nacionales. Viernes, 20 de Febrero, 2026
DIARIO ECO/SANTO DOMINGO, RD.- El geólogo Osiris de León denunció que la presa de Hatillo, en Cotuí, se encuentra en un estado de degradación ambiental y envenenada por toxinas peligrosas, por lo que urge que las autoridades tomen medidas.
De León explicó que el color verde que desde el mes de diciembre 2025 ha exhibiendo es el resultado de la «hipereutrofización» del agua del embalse por 3 causas, las cuales han provocado la floración de algas cianobacterias en tramos donde el agua estpa aposada o cuenta con poca recirculación producto de la sequía regional propia de diciembre-abril de cada año.
siendo la primera el incremento extraordinario de la materia orgánica contenida en el lago de la presa, fruto del aumento de la cantidad de desechos orgánicos generados por comunidades vecinas y lejanas dentro de la cuenca hidrográfica del río Yuna, principalmente desechos cloacales vertidos por granjas pecuarias y comunidades que carecen de sistemas de tratamiento de desechos cloacales, y descargan directamente en cañadas, arroyos y ríos de la cuenca.
Mencionó que otra de las razones que ha provocado la coloración es el alto contenido de fósforo derivado de fosfatos y nitrógeno derivado de nitratos de los fertilizantes agrícolas que llegan desde cultivos existentes en Tireo, Blanco, Bonao y Maimón.
Asímismo están los fosfatos residuales de los detergentes que son utilizados y luego vertidos en las aguas vecinas dentro de la cuenca hidrográfica.
«Este conjunto de factores es la causa primaria de la floración «explosiva» de algas cianobacterias en aquellos tramos del embalse donde el agua está estancada o tiene escasa recirculación fruto de la sequía regional propia de diciembre-abril de cada año, y por esa razón el agua se torna de color verde intenso, se bloquea la penetración de la luz solar y se reduce la oxigenación del agua», expuso.
Riesgos de la contaminación
El especialista Osiris de León señaló que la generación de cianotoxinas, tipo microcistinas, producen «toxicidad del agua, erupciones en la piel, afecciones bucales y gastrointestinales, así como irritación de la vista, y muerte de peces que habitan en esas aguas del embalse.
¿Qué puede hacer el Gobierno para mitigar efectos?
El geólogo dijo que, de manera inmediata, es necesario hidroturbinar en la central hidroeléctrica de Hatillo para ayudar a recircular el agua y clarificarla, debido a que lo que ocasionó la alta floración de algas cianobacterias fue el estancamiento del agua en el borde noreste de la presa, cerca del vertedero.
En este mismo contexto, recomendó, como medida a mediano plazo, la instalación de boyas de ultrasonido tipo LG, dentro del lago, las que rompen las vesículas cargadas de gas que facilitan la flotabilidad de las cianobacterias.
«Al romper esas vesículas las algas mueren y se van al fondo del lago, con lo que el agua del estrato superior del lago se clarifica, la luz solar puede penetrar a mayor profundidad dentro del agua del embalse, y así aumenta la producción y el contenido de oxígeno molecular (O2) en el agua del embalse, vía el normal proceso de fotosíntesis activado por la luz solar, con lo que mejora sustancialmente la calidad del agua, pues el alto contenido de oxígeno disuelto en el agua es uno de los principales indicadores de la calidad del agua», indicó.
En el largo plazo, exhortó controlar las pocilgas, las cloacas urbanas, las granjas avícolas y el uso excesivo de fertilizantes agrícolas dentro de la cuenca del río Yuna.
También sugirió el muestreo de aguas, considerando que es necesario instalar 12 puntos fijos de monitoreo diario de la calidad de todas las aguas superficiales que entran al embalse de la presa de Hatillo.