Internacional. Lunes, 02 de Marzo, 2026
DIARIO ECO/WASHINGTON, EE. UU.- La situación económica internacional enfrenta un escenario de alta incertidumbre tras las operaciones militares ejecutadas por Estados Unidos e Israel contra Irán, que han provocado una fuerte reacción en los mercados energéticos y financieros. Desde el inicio de la ofensiva el 28 de febrero de 2026, analistas advierten que el conflicto ha generado un “remezón” global debido al riesgo de interrupción del suministro petrolero en una de las regiones más estratégicas del mundo.
Uno de los impactos más inmediatos ha sido el aumento acelerado del precio del petróleo. El crudo Brent superó los 80 dólares por barril tras subir entre un 8 % y 13 %, alcanzando niveles no vistos en casi cuatro años, mientras el petróleo estadounidense también registró fuertes alzas. La escalada responde principalmente a las amenazas sobre el Estrecho de Ormuz, ruta por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial y cuyo tráfico marítimo se ha visto seriamente afectado por la crisis militar.
El encarecimiento de la energía ha repercutido inmediatamente en los mercados financieros internacionales. Las principales bolsas de Europa, Asia y Estados Unidos registraron caídas generalizadas, mientras los inversionistas trasladaron capital hacia activos considerados seguros como el oro y el dólar. Paralelamente, el gas natural europeo llegó a dispararse más de un 40 %, elevando los costos de transporte, producción industrial y logística a escala global.
Economistas advierten que el conflicto podría reactivar presiones inflacionarias justo cuando varias economías intentaban estabilizar precios tras años de crisis postpandemia. El aumento del combustible impacta directamente el costo de alimentos, electricidad y transporte, lo que podría obligar a los bancos centrales a retrasar reducciones en las tasas de interés y frenar el crecimiento económico mundial.
A nivel regional, países importadores de petróleo —incluidos los del Caribe y América Latina— podrían enfrentar incrementos en combustibles y subsidios energéticos, presionando sus finanzas públicas. Mientras tanto, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP+) anunció un leve aumento de producción para contener la volatilidad, aunque expertos consideran que, si el conflicto se prolonga, el barril podría superar los 100 dólares y desencadenar una crisis económica internacional de mayor alcance.
Fuente externa