Internacional. Martes, 03 de Marzo, 2026
DIARIO ECO/WASHINGTON, EE. UU.- Las fuerzas de Estados Unidos y de Israel continuaron este martes sus operaciones militares contra Irán, elevando a 787 el número de fallecidos en territorio iraní, según cifras divulgadas por los servicios de salud de ese país. Los ataques se han intensificado desde que comenzó la ofensiva conjunta el pasado 28 de febrero, golpeando infraestructuras, zonas urbanas y causas humanitarias profundas.
La situación de seguridad se ha extendido más allá de Irán, con bombardeos y ataques con misiles y drones que han impactado zonas de Líbano, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y otros países del Golfo, lo que ha provocado víctimas civiles y militares adicionales. Organizaciones regionales como Hezbolá también se han sumado a la escalada, lanzando proyectiles contra Israel en respuesta a los bombardeos, mientras que Tel Aviv ha intensificado sus ataques en Beirut y otras áreas.
El conflicto ha entrado también en el terreno de la diplomacia y la seguridad internacional. El gobierno de Estados Unidos emitió una advertencia urgente para que sus ciudadanos abandonen 14 países del Medio Oriente debido a “graves riesgos”, incluyendo Bahréin, Kuwait, Líbano, Irak, Siria y Yemen, entre otros, y recomendó a quienes permanezcan registrados en el programa STEP para recibir alertas y asistencia actualizada.
En medio de esta violencia, un hecho que ha generado amplio rechazo internacional fue el ataque contra una escuela primaria femenina en Minab, Irán, donde murieron decenas de estudiantes y docentes durante los bombardeos. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) calificó el hecho como una “grave violación del derecho internacional humanitario”, recordando que las instituciones educativas deben estar protegidas en todo conflicto.
Finalmente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que “pronto” se dará a conocer la respuesta de Washington tras el impacto de drones contra la embajada estadounidense en Riad, Arabia Saudita, que causó daños materiales sin heridos. La Casa Blanca no detalló aún si esto conllevará una ampliación de la ofensiva, aunque el mandatario reiteró la necesidad de neutralizar las capacidades militares que, según su gobierno, representan una amenaza para la seguridad de la región y del mundo.