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Yemen se une al conflicto de Medio Oriente ¿Cuál es su bando?

Internacional. Viernes, 20 de Marzo, 2026

DIARIO ECO/SANÁ. YEMÉN.- La crisis en Medio Oriente ha entrado en una nueva fase tras reportes que indican que Yemen ha decidido alinearse con Irán en medio de las crecientes tensiones con Estados Unidos y Israel. Esta decisión se produce en un contexto de enfrentamientos indirectos, donde actores regionales han intensificado su participación, elevando el riesgo de una confrontación más amplia en la zona.

De acuerdo con diversas fuentes internacionales, grupos armados en territorio yemení, especialmente vinculados a los hutíes, han mostrado respaldo operativo y político a Irán, lo que incluye posibles acciones en rutas estratégicas como el mar Rojo. Esta situación ha generado preocupación en la comunidad internacional, debido al impacto potencial en el comercio global y la seguridad marítima, además de complicar aún más los esfuerzos diplomáticos para contener el conflicto.

Analistas advierten que la incorporación de Yemen al eje proiraní podría desencadenar una mayor escalada militar y ampliar el radio de enfrentamientos en la región. Mientras tanto, Estados Unidos e Israel mantienen vigilancia sobre los movimientos en la zona, evaluando posibles respuestas ante lo que consideran una amenaza directa a la estabilidad regional. La evolución de este escenario marcará el rumbo de la seguridad en Medio Oriente en las próximas semanas.

Un dirigente del movimiento yemení Ansar Allah, identificado como Mohammad Al-Farah, exhortó a Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos a romper sus vínculos con Estados Unidos y Israel, en medio del aumento de tensiones en la región. El representante político instó a ambos países a “volver al abrazo árabe e islámico”, argumentando que sus actuales alianzas han contribuido a conflictos e inestabilidad en Medio Oriente.

En un mensaje difundido a través de la red social X, Al-Farah planteó que una de las vías más rápidas para evitar una mayor escalada bélica sería cerrar las bases militares estadounidenses en la región, eliminar la presencia de inteligencia extranjera y restringir el uso del espacio aéreo del Golfo a aeronaves estadounidenses e israelíes. Según afirmó, estas medidas permitirían proteger infraestructuras estratégicas, especialmente las instalaciones petroleras.

Las declaraciones se producen en un contexto de creciente confrontación regional, marcada por acciones atribuidas a Irán, que asegura actuar en legítima defensa frente a lo que califica como agresiones de Estados Unidos e Israel. En este escenario, las tensiones continúan en aumento, mientras actores regionales y potencias internacionales evalúan sus próximos movimientos, incrementando la incertidumbre sobre la estabilidad en Medio Oriente.