Nacionales. Miercoles, 18 de Febrero, 2026
DIARIO ECO/SANTO DOMINGO, RD.- El periodista Miguel Franjul denunció este miércoles que existen maniobras para revertir la sentencia del Tribunal Constitucional sobre los extranjeros que tienen derecho a la nacionalidad en el país.
Franjul, director de Listín Diario, pronunció un enérgico discurso en el marco de las celebraciones por las efemérides de la Independencia Nacional, donde hizo referencia a la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el derecho a la nacionalidad, señalando que existen maniobras para revertir sus alcances y promover la eventual adhesión del país a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Advirtió que aceptar esa jurisdicción podría abrir la puerta a la imposición del jus solis absoluto y a cuestionamientos sobre las repatriaciones de inmigrantes en situación irregular, por lo que llamó a mantenerse firmes en la defensa de la integridad y soberanía nacional.
El discurso
Buenos días, distinguidos invitados.
El Listín Diario se siente profundamente honrado con su presencia, al compartir esta fiesta de la dominicanidad que, año tras año, celebramos en el marco de las efemérides de nuestra Independencia.
Nuestro propósito es enaltecer los símbolos nacionales, como expresión de una fe inquebrantable en los valores que hicieron posible la construcción de una República Dominicana libre y soberana.
Es, además, un verdadero motivo de orgullo patriótico que, en esta ocasión, sea la Armada de la República Dominicana quien rinda respetuoso honor al pabellón tricolor, el mismo que defendió con gallardía en la histórica batalla naval de Tortuguero, en abril de 1844, consolidando así la gesta independentista a menos de un mes de proclamada la libertad.
En esta lancha que hoy exhibimos, queremos representar simbólicamente aquellas primeras flotillas que, tanto en Tortuguero como en Beller y Las Carreras, y en otros puntos del litoral de la isla, contribuyeron decididamente a derrotar a las escuadras navales y terrestres haitianas, afianzando el control político y militar de nuestras fuerzas independentistas.
Desde entonces hasta nuestros días, la Armada continúa siendo un escudo protector de nuestros espacios marinos y del territorio nacional, combatiendo la inmigración ilegal, el narcotráfico y la trata de personas, en un estado de vigilancia y alerta permanentes que, con harta frecuencia, esta sociedad no reconoce ni valora en su justa dimensión.
Desde la separación de Haití, no han cesado los empeños de quienes pretenden erosionar nuestra soberanía, imponiendo criterios que distorsionan o debilitan nuestras leyes migratorias y de ciudadanía, o intentando atarnos a pactos y estructuras multilaterales que las limitarían de manera irreversible.
Hace algún tiempo advertimos, en un editorial, que esa conspiración estaba en marcha. Hoy nos atrevemos a ratificarlo: la amenaza y el peligro no han desaparecido; al contrario, persisten latentes.
Existen indicios que evidencian la continuidad de maniobras solapadas para revertir los alcances de la histórica sentencia del Tribunal Constitucional sobre el derecho a la nacionalidad.
La falacia, difundida desde 2013, de que dicha sentencia “despoja de la nacionalidad” o “desnacionaliza” a extranjeros radicados en el país, está siendo reactivada desde diversos frentes para justificar la eventual adhesión del Estado dominicano a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Si esas maquinaciones prosperaran, con el concurso cómplice del Congreso Nacional, esas sentencias históricas penderían de un hilo y quedarían expuestas a su invalidación.
Los reiterados ataques que ha sufrido la República Dominicana en el seno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por aplicar rigurosamente los mandatos constitucionales y las decisiones de nuestro Tribunal Constitucional, son señales inequívocas de esa conspiración.
Aceptar esa jurisdicción abriría una peligrosa vía legal para imponer el jus solis absoluto, es decir, reconocer como dominicano a todo hijo de extranjero nacido en territorio nacional, sin importar su estatus migratorio, aunque sus progenitores se encuentren en situación ilegal.
Además, implicaría que las repatriaciones de inmigrantes ilegales realizadas por el gobierno dominicano, en legítimo ejercicio de su soberanía, serían declaradas ilegales y violatorias de los derechos humanos.
Por todo ello, este acto de hoy adquiere una relevancia mayor. Nos convoca a mantenernos firmes en esta cruzada por la defensa y la integridad de nuestra nación.
Muchas gracias.
Miguel Franjul
Director Del Listín Diario