Nacionales. Miercoles, 08 de Abril, 2026
DIARIO ECO/SANTO DOMINGO, RD.- El director General de Contrataciones Públicas (DGCP), Carlos Pimentel Florezan, defendió este miércoles la nueva Ley 47-25 tras las informaciones que han circulado en los íltimos días, negando que la normativa permita contratar obras “a dedo” hasta más de RD$53 millones.
«Esto NO es correcto», manifestó, al tiempo de explicar que la ley no elimina la competencia en las contrataciones públicas, al contrario, lo que hace es «reorganizar los procedimientos para hacerlos más ágiles y eficientes, especialmente en obras pequeñas».
El titular de la DGCP expuso que antes (Ley 340-06), incluso obras menores, debían pasar por procesos largos y rígidos, muchas veces desproporcionados frente a su tamaño o urgencia, sin embargo, en la actualidad, el nuevo modelo reconoce una realidad, subrayando que «no todas las obras requieren el mismo nivel de complejidad administrativa, pero todas deben cumplir con: Transparencia, Competencia, Control».
¿Qué es la «contratación de menor cuantía»?
El director General de Contrataciones Públicas sostuvo que es una modalidad para obras por debajo de un umbral (≈ RD$53.6 millones), diseñada para intervenciones más ágiles.
Aclaró que ese umbral no significa contratación directa, ni tampoco autoriza elegir a dedo, evitar competencia u omitir evaluación, sino que en menor cuantía, el proceso exige convocatoria, participación de varios oferentes, evaluación de propuestas y trazabilidad.
«La innovación está en los tiempos: El reglamento permite procesos más rápidos (desde 3 días hábiles), adecuados a obras como: Reparaciones, Trabajos eléctricos…Mantenimiento. Esto no debilita controles, los hace compatibles con la eficiencia. Menos burocracia innecesaria Más capacidad de respuesta del Estado», apuntó.
De igual manera, recalcó que, además, esta modalidad dinamiza economías locales, facilita participación de MIPYMES y acelera soluciones comunitarias.
Concluyó, a través de un hilo de tuit que, «la Ley 47-25 NO promueve discrecionalidad. Promueve un sistema más ágil, pero igual de transparente y competitivo».
Al mismmo tiempo añadió «en tiempos de desinformación, vale reiterar: Las obras NO se adjudican “a dedo”. Se contratan con reglas, competencia y legalidad».