Nacionales. Martes, 27 de Enero, 2026
DIARIO ECO/SANTO DOMINGO, RD.- El recién destituido como rector del Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA), Rafael Féliz García, se defendió ante la sociedad mediante una carta tras cuestionamientos a su gestión realizados luego de reportajes periodísticos.
«Resulta necesario aclarar que los señalamientos difundidos no reflejan la realidad de la gestión desarrollada en el Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA), ni de mi manera de ser», declaró.
Negó rotundamente haber pedido aportes a empleados para fines políticos, diciendo «no exigió, condicionó ni vinculó el nnombramiento, la permanencia, los ascensos o los beneficios de colaboradores a aportes económicos de ningún tipo, ni a favor de movimiento alguno ni de ninguna estructura política».

Féliz, fundador y coordinador del movimiento político «Jovénes Unidos por el Cambio», manifestó que desde el lunes 19 de enero pidió a la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG) y a la Unidad Antifraude del Estado la realización de una revisión técnica exhaustiva de los procedimientos institucionales del ITLA, otorgando acceso pleno a la información, al personal y a los procesos internos.
En relación con los señalamientos sobre mi situación patrimonial y el ejercicio de mis funciones públicas, explicó que desde el día en que nació he residido en el sector Gazcue. En el mismo edificio donde actualmente vive, su familia es propietaria desde el año 2007, y residió en ese inmueble desde el año 2014 hasta poco después de incorporarse al gobierno. «Esto puedo probarlo, pues lo único que hemos hecho en mi familia es trabajar con honestidad», añadió.
Sostuvo que en el año 2023 adquirió, en ese mismo edificio, un apartamento modesto de dos habitaciones, ubicado contiguo al apartamento de sus padres, por un valor aproximado de RD$10,735,000.00. Dicha adquisición fue financiada mediante una operación crediticia ordinaria: un préstamo hipotecario equivalente al 80% del valor del inmueble y un préstamo personal para cubrir el 20% del inicial.
«Ambas operaciones son plenamente trazables y se encuentran respaldadas por certificaciones bancarias que evidencian no solo el origen lícito de los recursos, sino también la existencia de obligaciones de pago vigentes, con un saldo pendiente superior al 95% del capital financiado y un plazo restante de 18 años. Dicho apartamento tiene una dimensión de 105.43 m² habitables con acceso a la azotea, no un Penthouse», señaló, al tiempo de decir que interpretar dicha adquisión como un indicio de incremento patrimonial irregular no evidencia la naturaleza verdadera de los hechos ni las condiciones financieras bajo las cuales se realizó la operación.
Respecto a la referencia a un vehículo adquirido en años anteriores, esclareció que fue financiado mediante un préstamo bancario, posteriormente vendido en el año 2025, y que el producto de esa venta fue destinado a saldar íntegramente la obligación correspondiente, permaneciendo el remanente en una cuenta de ahorros, tal como consta en las certificaciones bancarias disponibles.
Aseguró que es una persona de principios y que da la seguridad de que los recursos del ITLA fueron administrados de manera transparente.

El exrector Rafael Féliz expresó que espera que el tiempo devele la verdad de los hechos y reiteró su disposición a que hagan una auditoría a su gestión.
