×
ECO PLAY TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN PROVINCIAS CONTÁCTENOS

El precio silencioso del cansancio laboral

Por: Carmen Ulloa

Opinión. Martes, 03 de Febrero, 2026

El agotamiento laboral ya no es un problema silencioso ni exclusivo de ciertos sectores. En 2026, se ha convertido en una alerta global que afecta a trabajadores de todos los niveles, oficios y regiones. Como advierten expertos en seguridad y salud ocupacional, la fatiga no solo provoca lesiones individuales, sino que deteriora el juicio, aumenta los errores y puede desencadenar fallos en todo el sistema de trabajo. Hoy, hablar de agotamiento laboral es hablar de seguridad, salud mental, estabilidad económica y responsabilidad organizacional, y también de cómo las políticas, las condiciones sociales y la incertidumbre mundial, especialmente en América Latina, influyen directamente en el estado de ánimo y el desempeño de los trabajadores.

El agotamiento laboral va mucho más allá de “estar cansado”. Se manifiesta como una fatiga física, mental y emocional persistente, que no se resuelve solo con descansar un fin de semana. Entre sus efectos más comunes se encuentran la dificultad para concentrarse, la toma de decisiones erróneas, la irritabilidad y desmotivación, el aumento de accidentes y errores operativos y una profunda desconexión emocional con el trabajo. En industrias de alto riesgo, pero también en oficinas, transporte, educación, salud y comercio, estos efectos ponen en peligro tanto a la persona como a quienes la rodean.

Diversos estudios en seguridad laboral coinciden en algo clave: un trabajador agotado es un sistema de riesgo activo. La fatiga afecta el tiempo de reacción, la percepción del peligro, el cumplimiento de procedimientos y la capacidad de comunicación. Esto explica por qué un solo error humano, causado por agotamiento, puede derivar en incidentes mayores, pérdidas económicas o daños irreparables. No se trata de debilidad individual, sino de condiciones laborales que superan los límites humanos.

El contexto mundial en 2026 ejerce una presión constante sobre los trabajadores. La inestabilidad económica global, los cambios continuos en políticas laborales, el aumento del costo de vida, la digitalización acelerada con sobrecarga informativa y las jornadas extendidas con disponibilidad permanente han creado una sensación colectiva de incertidumbre, ansiedad y desgaste emocional, incluso en empleos considerados “estables”.

En América Latina, el agotamiento laboral se ve intensificado por factores estructurales como la informalidad laboral, la falta de protección social, los salarios que no cubren necesidades básicas, la inseguridad económica y política y climas laborales autoritarios o poco empáticos. Muchos trabajadores viven con el miedo constante a perder el empleo, lo que los lleva a aceptar sobrecargas de trabajo, turnos excesivos o condiciones inseguras, impactando directamente su estado de ánimo, autoestima y salud mental.

Desde mi experiencia entrevistando líderes y expertos en Seguridad y Salud en el Trabajo (SST) y Riesgos Psicosociales, tanto nacionales como internacionales, y visitando industrias de alto riesgo en República Dominicana, puedo afirmar que el estado de ánimo de un trabajador es un indicador clave de seguridad. Porque, en esencia, la seguridad empieza en la mente. Durante años, el enfoque estuvo en equipos, procesos y normas; hoy sabemos que el estado emocional del trabajador es igual de importante. Un trabajador estresado, preocupado por su economía y mentalmente agotado tiene mayor probabilidad de cometer errores, desconectarse de las normas de seguridad y perder la motivación para cuidarse a sí mismo y a los demás.

El agotamiento laboral no se soluciona solo con “resiliencia personal”; requiere una responsabilidad compartida. Desde las organizaciones, implica establecer jornadas realistas y pausas efectivas, promover liderazgos empáticos, fortalecer una cultura de seguridad y bienestar y crear espacios para hablar de salud mental sin estigmas. Desde los trabajadores, supone reconocer las señales de agotamiento, cuidar el descanso y la desconexión, apoyarse entre compañeros y alzar la voz cuando las condiciones son insostenibles. Desde las políticas públicas, exige regulaciones laborales actualizadas, protección real de la salud mental, fiscalización efectiva de las condiciones de trabajo y la promoción del trabajo digno.

En República Dominicana, las cifras confirman que no estamos exentos. Encuestas recientes ubican al país entre los cinco con mayores niveles de estrés laboral en América Latina, y alrededor de un 51% de los trabajadores reporta estar muy estresado por sus labores. Además, datos de la Organización Mundial de la Salud indican que aproximadamente 4.7% de la población dominicana presenta trastornos depresivos y 5.7% trastornos de ansiedad, condiciones estrechamente vinculadas al estrés y al agotamiento laboral.

En 2026, el agotamiento laboral es un tema de seguridad, bienestar y humanidad. Ignorarlo tiene consecuencias que van mucho más allá del individuo: afecta equipos, empresas, familias y sociedades enteras. Cuidar al trabajador no es un lujo ni una moda; es una estrategia de prevención, productividad y sostenibilidad. Reconocer y actuar frente al cansancio laboral es, hoy más que nunca, una responsabilidad colectiva.

Carmen Ulloa, MA. Gerencia y Productividad, Auditora de Riesgos Laborales y CEO de Bekion Group

Si estás buscando maneras de vivir y trabajar de manera más sostenible, te invitamos a visitar Hogar Ecofriendly. Este sitio ofrece una amplia variedad de ideas y recursos sobre cómo incorporar prácticas ecológicas en tu vida diaria y en tu entorno laboral. Ya sea que desees hacer tu hogar más eficiente en términos energéticos, adoptar hábitos más responsables con el medio ambiente o aplicar soluciones sostenibles en tu negocio, Hogar Ecofriendly te brinda las herramientas y consejos necesarios para dar el primer paso.

Crisis fiscal en Santo Domingo Este: Ayuntamiento enfrenta deuda de $300 millones por sobreejecución

Revelan caída en recaudaciones, violación de topes presupuestarios y riesgo de deuda acumulada de $1,500 millones para fin de mandato […]

Trabajar desde casa no significa vivir trabajando

El teletrabajo se ha consolidado en la República Dominicana como una modalidad laboral cada vez más frecuente, especialmente en sectores […]