Opinión. Martes, 01 de Abril, 2025
Vivimos en una sociedad cada vez más violenta e insensible, donde a tiros, machetazos y puñaladas se terminan de dirimir las diferencias; ya no se aprecia el diálogo, el respeto a la vida, a la autoridad y se tira por el suelo el buen juicio.
Los hechos sangrientos de las recientes semanas que incluyen, feminicidios, matricidios (cuando un hijo última a su madre) y filicidios (cuando un padre o madre le quita la vida a su hijo) apuntan a que la violencia está alcanzando un niveles de espanto.
¿Nos estamos volviendo locos?, es lo que nos preguntamos, esto en vez de revisarnos como sociedad; lo peor es que se corre el riesgo de normalizar lo atroz y enterrar el raciocinio, haciendo de la agresividad una condición para sobrevivir.