Opinión. Jueves, 19 de Febrero, 2026
Un Estado eficiente es aquel que anticipa crisis y soluciona problemas antes de que escalen. Esto implica planificar, prevenir riesgos, asumir responsabilidades en la toma de decisiones y centrarse en soluciones de calidad, superando la gestión basada en la urgencia y la inmediatez.
Lamentablemente eso no es lo que hemos visto a lo largo de los años. Los gobiernos han sido más reactivo que proactivo, dedicándose a «apagar incendios», es decir, a responder cuando la problemática ya ocurrió.
Si bien es cierto que las medidas reactivas son más rentables electoralmente que las proactivas, ya que da la sensación de «acción», no menos cierto es que esto genera desgaste social, ineficiencia y baja confianza, debido a que se convierte en un circulo vicioso.
¡Esto es algo que el presente Gobierno debe tener bien claro!
La mitad más 1 de las instituciones públicas han dejado en evidencia en varias ocasiones que están en todo, menos en lo que deberían. Por ejemplo, no es posible que organizaciones que deben velar por la transparencia ordenen investigaciones luego de denuncias que hacen medios de comunicación, cuando se supone que ellos son los fiscalizadores y deben estar velando que las leyes se cumplan.
Otro caso reciente ocurrió en el sector Los Mina, Santo Domingo Este, donde un adolescente fue asesinado a manos presuntamente de dos haitianos, lo que generó gran preocupación.
Desde que sucedió esto se debió ordenar una intervención en dicha localidad, pero no, esperaron que el líder de la Antigua Orden Dominicana, Angelo Vásquez, agarrara el tema y convocara una marcha para luego desplegar un operativo a solo días de la manifestación y dar a demostrar de que están trabajando.
¡Así no!