Política. Viernes, 30 de Enero, 2026
DIARIO ECO/SANTO DOMINGO, RD.- En una carta dirigida al presidente del PLD, Danilo Medina, y al Secretario General, Johnny Pujols, el aspirante presidencial Abel Martínez propuso un acuerdo político voluntario entre los aspirantes presidenciales para fortalecer la unidad y la fortaleza electoral del partido de cara a las elecciones de 2028.
En la misiva, destinada también a los demás miembros de esa organización, Martínez señaló que el propósito es fortalecer al partido electoralmente en un momento crucial para el país.
Señaló que las experiencias recientes del partido han dejado lecciones que deben ser asumidas con calma y sentido histórico, como es el caso de las primarias de 2019, que causaron división interna, así como las primarias de 2022, aunque democráticas, no lograron una integración plena del liderazgo y la militancia, afectando la cohesión y el desempeño electoral.
«Estas realidades nos obligan hoy a pensar con cabeza fría, evitando repetir formulas que ya demostraron sus limites y apostando por salidas que fortalezcan, y no que fragmenten, al PLD», destacó, al tiempo de exponer que el escenario actual les plantea un doble desafío: «por un lado, no resulta viable adelantar un método formal de selección como una primaria, por otro, tampoco conviene esperar pasivamente hasta los plazos finales, sin una construcción política previa, porque ello debilitaría nuestras posibilidades reales de competir con éxito».
Apuntó que la meta no puede ser solo tener un candidato, sino construir una candidatura verdaderamente competitiva de cara a las elecciones de 2028.
¿Que incluye el pacto propuesto por Abel al PLD?
Dicho acuerdo podría contemplar, entre otros aspectos, un periodo previo de trabajo político, de entre ocho (8) y diez (10) meses, para que los aspirantes recorran el país, conecten con la militancia y con la sociedad, así como la realización de mediciones internas y externas, con rigor científico, a través de varias firmas encuestadoras seleccionadas de común acuerdo.
También el compromiso político de respaldar, llegado el momento legal oportuno, al aspirante que resulte mejor posicionado, impulsándolo institucionalmente mediante el método que la ley y los estatutos permitan.
