Política. Viernes, 26 de Diciembre, 2025
DIARIO ECO/SANTO DOMINGO, RD.- Intensos movimientos en el escenario político de la República Dominicana, caracterizados por el adelantamiento del debate sucesorio, reacomodos partidarios y controversias que colocaron a los principales actores políticos en el centro del debate público, marcaron el escenario del 2025. A pesar de que las elecciones están pautadas para 2028, partidos y dirigentes comenzaron a definir estrategias, medir fuerzas y posicionar liderazgos de manera anticipada.
En el oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM), el temprano “destape” de aspiraciones presidenciales y un escándalo de narcotráfico que involucró a varios de sus dirigentes generaron tensiones internas y cuestionamientos externos. Mientras tanto, en la oposición, Leonel Fernández se mantuvo como la figura mejor valorada en las encuestas, al tiempo que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) avanzó en un proceso de renovación de su cúpula dirigencial.
De forma paralela, la Fuerza del Pueblo enfrentó divisiones internas por la escogencia de nuevos órganos de dirección y por la indefinición de su candidatura presidencial. A esto se sumaron decisiones institucionales de alto impacto, como la promulgación de la reforma constitucional que unificó las elecciones y redujo el Congreso, así como debates sobre la legalidad de encuestas adelantadas y la intervención de la Junta Central Electoral en actividades políticas realizadas fuera de los plazos establecidos.
Durante 2025, varios dirigentes del PRM iniciaron movimientos políticos y recorridos nacionales que evidenciaron aspiraciones presidenciales, pese a la distancia temporal de las elecciones de 2028. Este adelantamiento del debate sucesorio generó inquietudes dentro del partido oficialista y críticas sobre el uso anticipado de recursos políticos.
Diversos estudios de opinión publicados en 2025 colocaron al expresidente Leonel Fernández como el líder opositor mejor posicionado, destacando su nivel de reconocimiento y experiencia. Estas mediciones reforzaron su protagonismo en el escenario político y lo consolidaron como un actor clave rumbo al próximo ciclo electoral.
El PLD avanzó en un proceso de reorganización interna con la elección de Johnny Pujols como secretario general, marcando una nueva etapa en la estructura partidaria. No obstante, la permanencia de Danilo Medina en la presidencia del partido reafirmó la continuidad de su liderazgo dentro de la organización morada.
La escogencia de nuevos integrantes de la Dirección Política y la Dirección Central de la Fuerza del Pueblo generó inconformidad entre sectores internos que denunciaron exclusiones y falta de consenso. Estas tensiones pusieron en evidencia los desafíos de cohesión que enfrenta el partido liderado por Leonel Fernández.
Acusaciones presentadas por autoridades de Estados Unidos contra dirigentes vinculados al PRM por presunto narcotráfico provocaron un fuerte impacto político en 2025. El caso abrió un debate nacional sobre la ética en la política y obligó al partido oficialista a tomar medidas disciplinarias.
La indefinición sobre la candidatura presidencial de la Fuerza del Pueblo generó divisiones internas entre quienes impulsan a Omar Fernández y quienes favorecen una nueva postulación de Leonel Fernández. Este debate marcó gran parte de la agenda interna del partido durante el año.
En 2025, el Poder Ejecutivo promulgó una reforma constitucional que estableció la unificación de las elecciones y la reducción del número de legisladores. La medida fue defendida como un avance institucional, aunque también generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos y sociales.
La reaparición pública de Gonzalo Castillo como posible precandidato presidencial provocó reacciones encontradas dentro y fuera del PLD. Su eventual retorno al escenario electoral reavivó debates sobre liderazgo, renovación y el futuro del partido.
La Junta Central Electoral notificó a la Fuerza del Pueblo luego de una marcha realizada en el Distrito Nacional, al considerar que podría violar disposiciones de la Ley de Partidos. El hecho reabrió el debate sobre los límites de la actividad política fuera del período electoral.
La publicación de encuestas en 2025 sobre posibles escenarios electorales de 2028 generó críticas de sectores políticos y sociales, que cuestionaron su legalidad y propósito. El tema puso sobre la mesa la necesidad de regular con mayor rigor los estudios de opinión en períodos no electorales.