Opinión. Monday, 25 de May, 2026
Los munícipes de Santo Domingo Este que viven en la ribera del río Ozama sentían temor cada vez que se anunciaban lluvias intensas. Sin embargo, en los últimos dos años la situación se ha agravado debido a que, en lugar de mantener la ruta y frecuencia de recolección de basura puerta a puerta, el alcalde implementó la colocación de contenedores en toda la ciudad, incluyendo puntos donde antes no existían vertederos improvisados. Esto ha provocado que la basura y los lixiviados obstruyan los filtrantes del municipio.
Desde la llegada de Dío Astacio a la alcaldía, la preocupación ya no se limita únicamente a las familias que viven cerca del río Ozama. Actualmente, residentes de urbanizaciones y sectores de clase media de Santo Domingo Este también sienten temor cada vez que se anuncian fuertes lluvias, debido a las constantes inundaciones urbanas provocadas por el deterioro del drenaje pluvial y la acumulación de basura en filtrantes y alcantarillas.
El ayuntamiento retira los contenedores únicamente cuando están desbordados de basura, pero los desechos que permanecen alrededor y los lixiviados se esparcen hasta llegar a las alcantarillas, provocando su obstrucción.
Esta mala práctica de mantener contenedores desbordados no solo está generando problemas en el drenaje pluvial, sino que también ha multiplicado los criaderos de ratas y aumentado el riesgo de enfermedades respiratorias.
Por este medio, rogamos a las autoridades que acudan en auxilio de Santo Domingo Este y al Gobierno central que intervenga el municipio en materia de salud y drenaje pluvial.
Por Misael Lachapel