Internacional. Friday, 11 de September, 2026
DIARIO ECO/NEW YORK, ESTADOS UNIDOS.- Este viernes se cumplen 25 años de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, una jornada que marcó un antes y un después en la historia contemporánea. Ese día, 19 integrantes de la organización terrorista Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales en Estados Unidos: dos fueron estrellados contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York; un tercero impactó el Pentágono, en Virginia, y el cuarto cayó en Pensilvania después de que los pasajeros intentaran recuperar el control de la aeronave. Los ataques dejaron 2,977 víctimas mortales, sin contar a los 19 secuestradores.
La operación fue atribuida a Al Qaeda, organización fundada y dirigida por Osama bin Laden, mientras que Khalid Sheikh Mohammed es identificado por el FBI como uno de los principales responsables intelectuales de los atentados. Bin Laden murió en 2011 durante una operación estadounidense en Pakistán. El ataque no solo provocó una de las mayores tragedias en suelo estadounidense, sino que desencadenó una profunda transformación de las políticas internacionales contra el terrorismo, las relaciones entre países y la percepción de las amenazas a la seguridad.
Entre las principales consecuencias estuvieron el endurecimiento de los controles aeroportuarios, una mayor cooperación internacional en materia de inteligencia y contraterrorismo y la creación del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), que comenzó a funcionar en 2003 tras integrar 22 agencias y oficinas. También se aprobó en octubre de 2001 la USA PATRIOT Act, que amplió las facultades del Gobierno para investigar y combatir actividades vinculadas al terrorismo. Estas medidas tuvieron efectos que trascendieron las fronteras estadounidenses, especialmente en los controles migratorios, la seguridad aérea y el intercambio de información entre organismos de distintos países.
El 11 de septiembre también estableció una división generacional. Quienes pertenecían a la Generación X y a los Millennials mayores vivieron los ataques siendo adultos o jóvenes y conservan recuerdos directos de las imágenes de las torres en llamas y su posterior derrumbe. Pew Research Center sitúa a los Millennials entre quienes nacieron de 1981 a 1996, mientras que las generaciones más jóvenes, incluida buena parte de la Generación Z, crecieron con el 11-S como un acontecimiento histórico aprendido en las aulas y los medios, más que como una experiencia personal. Para muchos adultos que lo vivieron, sin embargo, continúa siendo uno de los acontecimientos que más ha marcado su vida: una encuesta de Pew encontró que 76% de los estadounidenses consideraba los ataques entre los 10 acontecimientos históricos de mayor impacto en su generación.