Opinión. Monday, 28 de September, 2026
Santo Domingo Norte no puede analizarse solo por los operativos policiales, las calles dañadas o las quejas barriales. Detrás hay un problema estructural: falta una respuesta coordinada y verificable del Ayuntamiento y del Gobierno central. Así viene siendo analizada y estudiada la problemática municipal por un grupo de técnicos y profesionales en diferentes áreas de Política municipal que orientan y asesoran a victor Pavon, aspirante a la alcaldía en SDN para no improvisar un trajo digno y visionario de una ciudad moderna como lo requiere estos tiempos y el municipio.
Los casos de Sabana Perdida, Moscú y Guaricano, Villa Mella y la zona rural revelan demandas que no se resuelven con intervenciones aisladas. La gente habla de «abandono total» y hay que convertir esa percepción en diagnóstico: ¿qué falta, qué está deteriorado, qué se invirtió y qué sigue pendiente?
1. Seguridad no es solo policía. Los agentes heridos en Sabana Perdida y los operativos en Guaricano son necesarios, pero no reducen la inseguridad de forma sostenida. La seguridad exige dos vías: respuesta inmediata (vigilancia, persecución) y prevención estructural (educación, empleo, deporte, cultura y espacios públicos). Sin la segunda, la violencia se reproduce.
2. Las calles son calidad de vida. El grito de «Queremos la calle» en Moscú y Sabana Perdida no es estético. Calle mala afecta movilidad, ambulancias, transporte, comercio y drenaje. El Ayuntamiento debe responder por lo local y el Gobierno central por lo nacional, pero la gente necesita saber qué calles, con qué presupuesto y para cuándo.
3. El abandono social es el fondo. Faltan canchas, INFOTEP, bibliotecas, casas de cultura y primer empleo con programas permanentes, no solo inauguraciones. Hay que preguntar si los jóvenes realmente acceden a esos servicios todo el año y en los barrios que más lo necesitan.
4. Responsabilidades claras, sin excusas.
Municipio: calles, basura, drenaje local, parques y planificación.
Gobierno central: seguridad, grandes obras, educación, empleo y presupuesto. Uno no puede sustituir al otro, pero ambos deben coordinarse.
5. Prevención ante lluvias y sismos. Aunque no hubo inundaciones ni daños por sismo en este período, hay que limpiar cañadas, mantener drenajes y revisar protocolos. La ausencia de emergencia hoy no quita el riesgo estructural.
6. Crecimiento sin servicios. SDN crece en población, pero no en vías, servicios y empleos. Ese desbalance genera la acumulación de problemas cotidianos que revelan falta de planificación.
7. ¿Cómo medir el abandono? Con datos, no consignas:
Infraestructura (obras y presupuesto ejecutado), Seguridad (delitos y prevención), Juventud (cobertura deportiva y técnica), Servicios (basura y drenajes), Inversión (proyectos contratados vs. paralizados) y Participación (reclamos vs. respuestas cumplidas).
Conclusión: SDN no necesita solo operativos ni bacheos aislados. Necesita una respuesta integral que articule seguridad, infraestructura, educación, empleo y cultura. Gobernar no es solo administrar el estallido, es anticipar y crear condiciones para vivir con seguridad, dignidad y oportunidades. Esa es la vara con la que el pueblo debe medir a sus autoridades.
Análisis Situacional de SDN | Por Manuel Brito