Internacional. Tuesday, 07 de July, 2026
DIARIO ECO/PUERTO PRÍNCIPE, HAITÍ.- Al cumplirse cinco años del asesinato del presidente Jovenel Moïse, perpetrado el 7 de julio de 2021 a manos de un grupo de mercenarios en su residencia privada, Haití se encuentra sumido en su crisis institucional, humanitaria y de seguridad más grave de las últimas décadas.
El magnicidio marcó un punto de quiebre que desmanteló el control estatal, dejando al país sin presidente, sin Parlamento democráticamente electo y a merced de coaliciones criminales.
Moïse fue asesinado el 7 de julio de 2021 en su residencia privada en Pétion-Ville, a las afueras de Puerto Príncipe, a manos de un grupo de mercenarios entre ellos 17 exmilitares colombianos, suceso por el que de momento han sido condenados nueve personas en los Estados Unidos.
Según documentos judiciales la conspiración se fraguó entre febrero y julio de 2021 el sur de Florida (EE. UU.), que funcionó como centro de planificación y financiamiento del complot para derrocar al mandatario haitiano y reemplazarlo por alguien alineado con los intereses políticos y económicos de los conspiradores.
Las autoridades de Estados Unidos indicaron que el plan fue inicialmente presentado a los mercenarios colombianos como una operación de arresto legal con respaldo de agencias estadounidenses, sin embargo, según testimonios, la operación derivó en el asesinato tras fallidos intentos de captura.
El asesinato agravó la crisis de seguridad de Haití, donde unos años antes del magnicidio de Moïse empezaron a surgir y se desarrollaron bandas armadas a causa de la crisis política y económica que atravesaba el país.
En los años que siguieron al magnicidio las bandas criminales han llegado a dominar la mayor parte de Puerto Príncipe, ciudad en la que actualmente controlan alrededor del 75 %, además de extenderse hasta los departamentos de Centro y Artibonito.
La violencia de bandas en Haití en lo que va de año ha causado al menos 2.310 muertos y 1.106 heridos, de acuerdo con la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Las bandas criminales dominan la capital, lo que ha provocado el desplazamiento forzado de más de 1,5 millones de haitianos.
Fuente: EFE