Nacionales. Tuesday, 14 de July, 2026
DIARIO ECO/SANTO DOMINGO.- El Centro Dominicano de Estudios Sobre China (CENDOESCH) presentó un nuevo informe de investigación que analiza la estrategia de la República Popular China para reducir su dependencia externa de materias primas críticas mediante el desarrollo de tecnologías avanzadas para la extracción de recursos oceánicos.
El estudio, titulado “China hacia la independencia energética: el uranio y los minerales raros del océano”, elaborado por Obed Pichardo, director de contenidos de CENDOESCH, examina cómo la potencia asiática está trasladando parte de su apuesta energética y tecnológica hacia una nueva frontera: los océanos profundos.
La investigación plantea que la creciente expansión de la energía nuclear china, junto con la necesidad de garantizar el suministro de minerales estratégicos para su industria tecnológica y energética, ha llevado a Pekín a acelerar programas científicos vinculados con la extracción de uranio disuelto en el agua marina y la exploración de recursos minerales ubicados en los fondos oceánicos.
Actualmente, China cuenta con 58 reactores nucleares en operación comercial y 27 en construcción, mientras su producción doméstica de uranio representa una proporción limitada frente a su demanda interna. Esta dependencia ha impulsado la búsqueda de nuevas alternativas para fortalecer su seguridad energética en un escenario internacional marcado por la competencia geopolítica por los recursos estratégicos.
El océano como nueva reserva energética
El informe destaca que los océanos contienen una enorme cantidad de uranio disuelto, estimada en alrededor de 4,500 millones de toneladas, aunque su extracción representa uno de los mayores desafíos tecnológicos de la actualidad debido a la baja concentración del elemento en el agua marina.
En ese contexto, científicos chinos han desarrollado nuevas tecnologías destinadas a mejorar la captura de estos recursos.
Entre los avances señalados por la investigación figura el desarrollo de metamateriales basados en estructuras metalorgánicas (MOF) capaces de capturar iones de uranio en ambientes acuáticos. Estos dispositivos, de escala microscópica, han sido diseñados para funcionar mediante sistemas coordinados que aprovechan fuentes de energía como la luz solar.
Asimismo, la investigación resalta que la Corporación Nacional Nuclear de China (CNNC) ha logrado avances experimentales en la extracción de uranio en condiciones oceánicas reales, con una hoja de ruta que contempla el desarrollo de plantas piloto de mayor escala durante las próximas décadas.
La disputa por los minerales críticos llega al fondo del mar
El informe también aborda el avance chino en minería submarina, una actividad que podría convertirse en estratégica para el suministro futuro de minerales esenciales como níquel, cobalto y tierras raras, elementos fundamentales para baterías, vehículos eléctricos, tecnologías digitales y sistemas energéticos renovables.
Según el análisis de CENDOESCH, China es actualmente una de las naciones con mayor presencia dentro del régimen internacional de exploración de los fondos marinos, con licencias otorgadas por la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (AIFM) para actividades de investigación y exploración.
Además, el estudio señala la construcción de infraestructuras científicas submarinas y acuerdos internacionales destinados a ampliar el conocimiento y acceso a recursos ubicados en zonas oceánicas profundas.
Un nuevo escenario geopolítico
Para CENDOESCH, estos avances reflejan una transformación en la competencia global: los océanos están dejando de ser únicamente espacios de navegación y comercio para convertirse en escenarios estratégicos donde convergen energía, tecnología, seguridad económica y soberanía de recursos.
El desarrollo de estas capacidades también plantea nuevos debates internacionales relacionados con la protección ambiental, la regulación de la minería submarina y el equilibrio entre aprovechamiento tecnológico y conservación de los ecosistemas marinos.
“Estos procesos muestran que los océanos serán una de las grandes fronteras estratégicas del siglo XXI, donde los países competirán por conocimiento, tecnología y acceso a recursos fundamentales para sus economías”, sostiene el informe.
Para países insulares y marítimos como los del Caribe, estas transformaciones adquieren una relevancia particular debido al papel creciente de los océanos en las discusiones sobre desarrollo sostenible, seguridad energética y gobernanza internacional de los recursos naturales.
El Centro Dominicano de Estudios Sobre China continuará promoviendo investigaciones sobre los cambios tecnológicos, económicos y geopolíticos que están redefiniendo el equilibrio mundial.
El informe completo “China hacia la independencia energética: el uranio y los minerales raros del océano” está disponible en el espacio digital de CENDOESCH.