Nacionales. Thursday, 13 de August, 2026
DIARIO ECO/SANTO DOMINGO, RD.- El alto costo de la canasta familiar y la persistente crisis de apagones representan dos de los desafíos más críticos y politizados para el gobierno de Luis Abinader.
La oposición y diversos sectores sociales señalan que estos problemas merman la calidad de vida y ensombrecen los resultados económicos de la actual gestión.
A pesar de las promesas de estabilización del sector, las interrupciones en el servicio siguen generando descontento masivo.
El consumo nacional ha alcanzado picos históricos que superan la capacidad de distribución actual.
Críticos de la oposición, como el exvicepresidente de la CDEEE, Rubén Bichara, atribuyen la situación a un deterioro financiero y la falta de inversión preventiva en las redes de transmisión.
Incidentes críticos, como el apagón generalizado por fallas en líneas de alta tensión, han acentuado la percepción de inestabilidad en el suministro.
Ante la opinión pública, el presidente Luis Abinader ha calificado las fallas del sistema como «inaceptables». La línea oficial del Poder Ejecutivo se enfoca en que se están ejecutando licitaciones de generación y ampliaciones de redes para blindar el sistema de cara al futuro y dejar una infraestructura energética robustecida.
La canasta familiar y el costo de la vida
El incremento sostenido en los precios de los alimentos y los servicios básicos alimenta las críticas de dirigentes políticos y ciudadanos, quienes argumentan que la inflación ha neutralizado los avances macroeconómicos.
En respuesta a las quejas por las deficiencias y el alto costo de la vida, el mandatario ha defendido que su gestión ha implementado aumentos históricos al salario mínimo tanto en el sector público como en el privado para mitigar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.