Opinión. Sábado, 31 de Enero, 2026
DIARIO ECO / SDN: Cada 31 de enero se habla de la juventud como si perteneciera únicamente al futuro, cuando en realidad representa el presente. Miles de jóvenes en la República Dominicana estudian, trabajan y se esfuerzan por salir adelante en un entorno que muchas veces exige paciencia, pero ofrece pocas oportunidades reales.
La juventud no busca protagonismo vacío; exige espacios concretos: una educación que prepare para la vida, un trabajo que dignifique y una participación que sea escuchada. Cuando estas puertas no se abren, el país no pierde solo juventud; pierde talento, innovación y esperanza.
Las autoridades deben comprender que escuchar a los jóvenes no es un gesto simbólico ni un acto de buena voluntad, sino una necesidad social impostergable. Incluirlos fortalece las instituciones, renueva la confianza colectiva y garantiza una visión más amplia del desarrollo nacional.
Reconocer a la juventud implica entender que el progreso comienza cuando se le permite avanzar. Apostar por ella no es un compromiso con el futuro, sino una decisión urgente del presente.