Deportes. Saturday, 20 de June, 2026
NUEVA YORK — Los compañeros de Jazz Chisholm Jr. en los Yankees ya han aprendido que sus casilleros son prácticamente espacios comunitarios. En cualquier día, se puede ver al infielder tomando prestado uno de sus bates, un pantalón holgado o cualquier camiseta que le llame la atención.
Al menos no tienen que preocuparse de que Chisholm les pida prestada una coquilla protectora.
Un día después de recibir un golpe en la ingle tras el rebote de un foul suyo, lo que provocó su salida en el cuarto inning de la derrota 5-1 de los Yankees ante los Medias Blancas, Chisholm aseguró que nunca ha usado una coquilla como profesional y que no piensa empezar ahora.
“No voy a cambiar”, dijo Chisholm. “Simplemente fue una jugada desafortunada. Nunca había tenido una razón para usar una. Ahora tengo una razón para usarla, pero eso no significa que vaya a hacerlo”.
Chisholm lució de buen ánimo al regresar a la alineación el viernes, conectando un jonrón en el segundo inning ante Rhett Lowder, de los Rojos. Fue su 11mo cuadrangular de la temporada.
Sin embargo, el jueves la historia fue muy distinta. Chisholm conectó de foul un lanzamiento en cuenta de 2-2 del derecho de Chicago Sean Burke y permaneció varios minutos retorciéndose de dolor alrededor del plato mientras era atendido por el preparador físico principal Tim Lentych.
El infielder describió el nivel de dolor que sintió en ese momento como “de un millón”.
“Si alguna vez te han golpeado ahí abajo, lo entenderías”, comentó.