Nacionales. Tuesday, 20 de October, 2026
DIARIO ECO/SANTO DOMINGO, RD.- El abogado Cándido Simón sostuvo que los dominicanos que viajaron a Rusia y terminaron incorporados a sus filas militares para combatir en la guerra contra Ucrania no deben ser considerados trabajadores contratados, sino mercenarios, al referirse a las denuncias de engaño laboral presentadas por los afectados y sus familiares.
“Ellos fueron contratados para ir a matar ucranianos en Rusia; eso se llama mercenario”, expresó Simón, quien también se refirió a las restricciones constitucionales relacionadas con la aceptación de cargos o funciones de un Estado extranjero sin autorización del Poder Ejecutivo.
«Primero, eso no fue un contrato de trabajo, ellos fueron contratados para ir a matar ucranianos en Rusia, eso se llama mercenario, igual que unos mercenarios que fueron a matar cubanos una vez, igual que hay personas de Latinoamérica que fueron a Ucrania a matar rusos, o sea, esos no son contratos de trabajo, dejemnse de pendejadas», explicó el togado.
El jurista citó el artículo 24 de la Constitución dominicana, que contempla la suspensión de los derechos de ciudadanía por aceptar, en territorio dominicano, cargos o funciones públicas de un gobierno o Estado extranjero sin autorización previa del Poder Ejecutivo. Por su parte, el artículo 23 establece causas de pérdida de esos derechos vinculadas con delitos como traición y espionaje, así como con determinadas acciones contra los intereses de la República.
«Lo segundo es que constitucionalmente, la Constitución de la República Dominicana les prohíbe a los dominicanos y a las dominicanas aceptar empleos o funciones de otro Estado sin la autorización del Estado dominicano, siendo eso una de las consecuencias por las que podrían perder sus derechos a la ciudadanía,. Ahora bien, si ellos se fueron, el Estado tiene el deber, no la obligación, de asistirles.», precisó Simón.
Las declaraciones se producen luego de que un grupo de dominicanos reclutados en Rusia solicitara ayuda al presidente Luis Abinader y a las autoridades diplomáticas para regresar al país. Según las denuncias de los afectados y sus familiares, viajaron con la expectativa de trabajar como mecánicos, soldadores, choferes o cocineros, pero al llegar les habrían retirado sus documentos y los incorporaron a filas militares. Simón afirmó que el Estado tiene el deber de asistirlos, aunque distinguió esa asistencia de una obligación estatal.