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¿Ya pusiste el arbolito?

Opinión. Monday, 05 de October, 2026

Todavía faltan semanas para que diciembre llegue oficialmente, pero en Santo Domingo la Navidad parece haber comenzado antes: aparecen los primeros arbolitos, las luces empiezan a cubrir balcones y fachadas, las tiendas cambian de decoración, algunas familias desempolvan extensiones guardadas desde el año pasado, mientras poco a poco regresan esas costumbres que hacen de esta una de las temporadas más esperadas. Precisamente porque todavía estamos a tiempo, este es quizás el mejor momento para hablar de algo que suele quedar relegado hasta que ocurre una emergencia: la seguridad también debe formar parte de la Navidad.

Poner el arbolito parece una actividad inofensiva, sin embargo, alrededor de esa decoración comenzamos a incorporar fuentes de ignición, conexiones eléctricas, extensiones, regletas, velas, luces decorativas y materiales combustibles que permanecerán instalados durante varias semanas. Antes de conectar las luces conviene revisar cables, enchufes y conexiones, evitar utilizar elementos deteriorados, mantener el árbol alejado de velas, estufas u otras fuentes de calor, además de resistir esa peligrosa costumbre de conectar una regleta sobre otra para conseguir “un enchufe más”. Una decoración bonita nunca debería convertirse en una instalación eléctrica improvisada ni comprometer las rutas de salida de la vivienda. Son precisamente algunas de las recomendaciones que hemos venido promoviendo para reducir emergencias durante esta temporada.

Sin embargo, los riesgos de Navidad no terminan en el arbolito. Con diciembre llega también la regalía pascual, aumentan las compras, los retiros de efectivo, las visitas a establecimientos comerciales y las transacciones por internet, creando una exposición diferente que merece la misma atención. Evitar exhibir grandes cantidades de dinero, utilizar medios electrónicos cuando resulte posible, preferir establecimientos o cajeros seguros, además de verificar cuidadosamente los comercios digitales antes de introducir datos financieros, son decisiones sencillas que pueden evitar que una época destinada al disfrute termine convertida en una experiencia desagradable. El aumento de nuestros ingresos durante algunas semanas no debería producir una disminución de nuestras precauciones.

También comienzan las fiestas empresariales, encuentros familiares, cenas, actividades con amigos y celebraciones en las que frecuentemente aparece el alcohol, mientras las carreteras reciben una mayor cantidad de desplazamientos. En este punto la prevención debería comenzar antes de levantar la primera copa: si alguien va a consumir alcohol, debe decidir previamente cómo regresará a casa, sea mediante un conductor designado, taxi,  aplicación de transporte o una persona que no haya bebido. Confiar en la sensación de “estoy bien para manejar” no constituye una medida de seguridad, porque precisamente el alcohol puede afectar el juicio, la coordinación y el tiempo de reacción necesarios para reconocer nuestro propio deterioro.

La Navidad dominicana se caracteriza por compartir, recibir familiares, salir, comprar, decorar, cocinar y celebrar, de manera que hablar de prevención no significa quitarle alegría a la temporada, sino procurar que todos podamos disfrutarla completa. Todavía no estamos en diciembre, pero quienes ya están colocando sus luces y preparando sus arbolitos tienen una excelente oportunidad para comenzar bien desde ahora, revisando aquello que conectamos, pensando cómo nos movilizaremos, protegiendo nuestro dinero, observando los riesgos que introducimos en casa y entendiendo que muchas emergencias no aparecen de repente: se construyen poco a poco mediante pequeñas decisiones que parecían no tener importancia.

Esta Navidad, celebra más, improvisa menos y recuerda que la mejor tradición siempre será que todos regresemos seguros a casa.


Por Jeffrey Medina